Test: ¿tiene tu perro ansiedad por separación?
Responde pensando en lo que pasa habitualmente (no en un día suelto) cuando tu perro se queda solo o ve que te preparas para salir. Si puedes, contrasta con una grabación: lo que hace cuando no estás vale más que lo que imaginas. El resultado es orientativo, no un diagnóstico: te dirá en qué escenario encajan las señales y cuál es tu siguiente paso lógico.
Cómo interpreta el test tus respuestas
Las preguntas pesan tres grupos de señales: las específicas de ansiedad (angustia ligada a tus rituales de salida, síntomas fisiológicos como salivación o jadeo, destrozos concentrados en puertas y ventanas, pérdida de apetito en soledad), las de falta de hábito (protesta breve que se apaga, historial de no haber practicado nunca la soledad) y las de aburrimiento (destrozos "creativos" repartidos, energía sin quemar, siestas tranquilas entre travesura y travesura). El patrón completo está explicado en la guía madre de ansiedad por separación y en sus dos satélites: si llora cuando te vas y si destroza la casa.
Qué significa cada franja de resultado
El test devuelve una de cuatro franjas según la puntuación. Esto es lo que implica cada una y el siguiente paso lógico — recuerda que es orientación, no diagnóstico:
Sin señales relevantes (0-4 puntos). Lo que describes encaja con un perro que tolera bien la soledad. Si aun así hay algún comportamiento que te preocupa, grábalo un par de días: a veces el problema es puntual (un ruido, un cambio de rutina) y no un patrón. Mantén las rutinas de salida neutras y el enriquecimiento (un Kong bien usado da mucho juego).
Señales leves (5-10 puntos). Hay incomodidad, pero probablemente estás a tiempo de corregirla con gestión: salidas y llegadas sin ceremonia, ejercicio antes de quedarse solo y soledad en dosis progresivas. La guía madre tiene el plan completo: protocolo de ansiedad por separación paso a paso.
Señales moderadas (11-17 puntos). El patrón es compatible con ansiedad por separación real. Confirma con grabación, empieza el protocolo de desensibilización y mide el progreso semana a semana. Si los destrozos son el síntoma dominante, lee también el mapa de los destrozos — dónde rompe dice mucho de por qué rompe.
Señales severas (18+ o pánico). Si hay autolesiones, salivación intensa o pánico en cada salida, no esperes a que "se le pase": el sufrimiento es real y el abordaje correcto pasa por un veterinario etólogo. El tratamiento profesional tiene coste (60-150 € la primera consulta) — por eso conviene saber que existe un seguro que cubre etología si se contrata antes del diagnóstico.
Sea cual sea tu franja: si las señales aparecieron de golpe en un perro adulto que antes toleraba la soledad, descarta primero dolor o enfermedad con tu veterinario. Un cambio brusco de conducta es motivo de consulta médica, no solo de adiestramiento.