Los gatos esconden el malestar por instinto, así que el estrés se detecta por cambios sostenidos de comportamiento, no por quejas evidentes. Responde pensando en lo habitual de las últimas semanas (no en un día suelto). El resultado es orientativo y te dirá en qué punto está tu gato y cuál es tu siguiente paso lógico.
Las preguntas pesan las señales de estrés mejor descritas en gatos: conductuales (esconderse, agresividad o miedo nuevos, marcaje y pis fuera del arenero), físicas y de acicalado (acicalado excesivo hasta calvas o dejar de asearse, cambios de apetito) y de entorno (cambios recientes en casa, conflictos entre gatos, falta de recursos verticales y de juego). El patrón completo está en las 12 señales de estrés en gatos, y su consecuencia médica más frecuente, en la cistitis idiopática felina.